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¿Qué pasa si tengo una gestación anembrionada? ¿Cuáles son sus síntomas?

Síntomas de la gestación anembrionada
La gestación anembrionadaes un tipo de complicación relativamente frecuente, ya que se estima que está detrás de un tercio de los abortos espontáneos que se producen en el primer trimestre de embarazo.

Índice

Además, hay que tener en cuenta que una mujer que ha experimentado una gestación anembrionada suele vivir los primeros meses de su siguiente embarazo con cierta ansiedad y angustia.

¿Qué es la gestación anembrionada?

El embarazo anembrionado -también llamado “huevo huero”– es un tipo de gestación en la que el embrión no se desarrolla, lo que provoca un aborto espontáneo temprano.

En los embarazos que se desarrollan con normalidad, en primer lugar se produce la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide. Esto da lugar a la formación de un saco gestacional, el lugar donde se desarrolla el embrión.

En la gestación anembrionada, también se produce la fecundación y la formación del saco gestacional. Sin embargo, el embrión detiene su desarrollo en una etapa muy temprana y ni siquiera puede observarse a través de una ecografía.

Causas de la gestación anembrionada

En la inmensa mayoría de los casos, la causa de la gestación anembrionada son las anomalías genéticas o cromosómicas en el óvulo y/o los espermatozoides. Por tanto, son alteraciones que están presentes en el momento de la fecundación y que impiden el correcto desarrollo del embarazo.

En otras ocasiones, la gestación anembrionada se produce porque, tras la fecundación, se produce una división celular anómala del embrión.

Síntomas de la gestación anembrionada

En un inicio, los síntomas de la gestación anembrionada son similares a los de un embarazo que se desarrolla con normalidad: ausencia de menstruación, náuseas, sueño, cansancio, molestias en los pechos, etc.

Además, hay que tener en cuenta que una gestación anembrionada da lugar a una prueba de embarazo positiva. Esto se debe a que la formación de la bolsa gestacional provoca que el organismo segregue gonadotropina coriónica humana (hCG), la hormona que sirve para confirmar el embarazo.

Sin embargo, la ausencia de embrión hace que, pasados unos días, el organismo deje de secretar hCG y los niveles de hormona bajan.

En este punto, los síntomas de embarazo disminuyen y aparecen los propios de un aborto espontáneo: dolor abdominal y sangrado vaginal. Dicho esto, conviene señalar que, en muchos casos, la pérdida de la gestación se produce antes de que la mujer tuviera constancia del embarazo.

Diagnóstico de la gestación anembrionada

Aunque muchas mujeres experimentan un aborto espontáneo antes de saber que estaban embazaradas, existe la posibilidad de detectar previamente una gestación anembrionada.

En las ecografías transvaginales, la bolsa gestacional suele ser visible a partir de la cuarta o la quinta semana de gestación. Y, normalmente, el embrión puede observarse entre dos y tres días después de haber detectado la bolsa.

Si esto no sucede, podemos estar ante la primera señal de gestación anembrionada. Sin embargo, para confirmarlo con seguridad se debe repetir la ecografía entre siete y diez días después.

Si tras la séptima semana, el saco gestacional se sigue observando vacío, tendremos un diagnóstico certero de embarazo anembrionado.

Finalización de la gestación anembrionada

La gestación anembrionada siempre termina en aborto. Sin embargo, existen dos posibilidades de finalizar el embarazo:

Aborto natural

En este caso, se produce un aborto espontáneo, que da lugar a dolor abdominal, sangrado vaginal y la expulsión del saco gestacional.

En algunas situaciones, la mujer no es consciente de que ha tenido un aborto, ya que lo confunde con la menstruación.

Esto sucede, sobre todo, cuando el aborto se produce en una fase especialmente temprana y sin mayores complicaciones.

Legrado

El legrado es un procedimiento quirúrgico que consiste en dilatar el cuello del útero para extraer el saco gestacional, el cual se encuentra alojado en el endometrio (interior del útero).

A esta operación se puede recurrir desde un primer momento o para extraer los restos de un aborto espontáneo.

Embarazo tras gestación anembrionada

Un embarazo anembrionado que termina en aborto no tiene por qué provocar consecuencias negativas en la fertilidad femenina. Por tanto, si no existen otras anomalías, la mujer podrá quedarse embarazada de nuevo.

Eso sí, tendrá que esperar, al menos, dos ciclos menstruales. Dicho plazo deberá ser marcado por el ginecólogo de cada paciente.

Otra cuestión diferente es si la mujer presenta circunstancias añadidas que afectan negativamente a su fertilidad, como abortos de repetición o edad avanzada. Por ejemplo, a partir de los 40 años los óvulos son de peor calidad y se multiplica el riesgo de que padezcan anomalías cromosómicas.

En cualquier caso, cuando se producen dos abortos resulta recomendable consultar con una clínica de fertilidad, con el objetivo de estudiar a la mujer y poder prevenir o tratar los problemas reproductivos. Si este es tu caso, te invitamos a acudir a una primera consulta gratuita en nuestros centros de reproducción asistida.

Ginecólogo y obstetra, especialista en reproducción asistida.

Guillermo Gauthier es ginecólogo del centro de fertilidad donde ejerce atendiendo a pacientes nacionales e internacionales. Es licenciado en Medicina y especialista en Ginecología y Obstetricia. Se especializó en Reproducción asistida realizando el Máster de Reproducción en el IVI/Universidad Rey Juan Carlos. 

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